Impacto social: Un pilar para construir marcas sólidas y un futuro mejor

Por Yoel Gómez

La responsabilidad social empresarial se ha convertido en una tendencia en los últimos años. Las empresas, sobre todo las más grandes, están comprendiendo el impacto que estas acciones tienen para aumentar el valor de su marca. Las actividades de impacto social que implementan van desde donaciones y actividades filantrópicas hasta programas bien estructurados.

Si bien es cierto que en los últimos años se ha popularizado la responsabilidad social, este concepto no es nuevo. La primera vez que se utilizó de manera formal en el ámbito empresarial fue en el año 1953, en el libro Social Responsibilities of the Businessman, escrito por Howard R. Bowen. En esta obra se planteó la necesidad de que las empresas asumieran compromisos más allá de la maximización de beneficios, considerando el impacto de sus acciones en la sociedad.

Con el paso del tiempo, este enfoque fue transformándose de manera más estratégica, sobre todo luego de la publicación del Informe Brundtland en 1987, donde se abordó el significado del “desarrollo sostenible” como la mejor vía para “satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la habilidad de las futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades”.

Más adelante, con la implementación de los Objetivos del Milenio y, posteriormente, la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2015, se consolidaron hitos históricos fundamentales para que la responsabilidad corporativa se estableciera como un pilar clave de la sostenibilidad. Hoy en día, las empresas deben tomar en cuenta no solo los factores medioambientales y económicos, sino también el factor social. Aquí entra el compromiso no solo de los gobiernos, sino también de las empresas, para construir una mejor sociedad.

Más que un gasto, la responsabilidad social es una inversión

La responsabilidad social, conocida de forma más integral como impacto social, es considerada por algunas empresas como un gasto; sin embargo, en realidad debe ser vista como una inversión. Esto se debe a que ayuda a la compañía a incrementar el valor de su marca, lo que funciona como una diferenciación frente a la competencia.

En este sentido, desarrollar estas acciones no solo ayuda a mejorar la reputación corporativa y la fidelidad de los clientes (por adquirir productos o servicios de una empresa sostenible), sino que también las empresas son mejor valoradas por los inversionistas cuando realizan sus evaluaciones. Los activos elegibles para un producto de ISR (Inversión Socialmente Responsable) se basan en una combinación de dos análisis complementarios: uno extra-financiero y otro financiero. En cuanto al primero, se valoran las buenas prácticas ASG (ambientales, sociales y de gobernanza). En ese aspecto se toman en cuenta criterios como la relación con los proveedores, la protección del medio ambiente, el gobierno corporativo, las condiciones laborales y la relación con la comunidad. Por su parte, el análisis financiero considera la salud financiera de la compañía y el contexto macroeconómico del país.

Según el informe La Inversión Sostenible y Responsable en España, publicado por Spainsif en 2021, los activos sostenibles alcanzaron en 2020 los 345.314 millones de euros, lo que supuso el 54 % del mercado local, que por primera vez fue mayoritariamente sostenible. Esto significa que los inversionistas en Europa están prefiriendo apoyar organizaciones más sostenibles, que desarrollen estrategias relacionadas con la responsabilidad social.

Sin embargo, a pesar de los múltiples beneficios de implementar programas de impacto social, no todas las empresas desarrollan su estrategia de sostenibilidad considerando este aspecto (algunas organizaciones ni siquiera consideran el factor medioambiental). Estas acciones deben ser parte de la cultura organizacional, no solo porque son beneficiosas para la sociedad, sino también porque resultan rentables.

Lo que funciona mejor

En mi experiencia desarrollando programas de responsabilidad social en organizaciones no gubernamentales y empresas privadas, lo que mejor me ha funcionado es la co-creación; es decir, dialogar con las comunidades sobre las acciones que les interesa llevar a cabo. La base de todo proyecto es ese trabajo conjunto y escuchar a la gente. Cuando se habla de sostenibilidad, las personas deben ser el centro de la estrategia. Luego de esto, es importante identificar que ese programa esté alineado con los objetivos de la empresa y que beneficie a un alto número de personas mediante resultados medibles.

Para desarrollar una buena estrategia de responsabilidad social, es necesario conocer primero a qué se dedica la empresa, si es una empresa de servicios o una industria, cómo es su proceso productivo, cuáles son los riesgos medioambientales y las posibles afectaciones a las comunidades. Teniendo claro este panorama, se puede elegir qué temas pueden beneficiar tanto a la empresa como a las comunidades mediante un análisis de materialidad. No se trata de realizar muchas actividades aisladas, sino de ejecutar acciones bien estructuradas y centradas en la estrategia de la compañía.

La responsabilidad social no debe verse como una obligación externa, sino como una oportunidad para generar valor compartido. Al integrar el impacto social en el núcleo del negocio, las empresas no solo mejoran su reputación o captan más inversión, sino que también contribuyen activamente a resolver los desafíos que enfrentan nuestras comunidades. En un entorno donde los consumidores, colaboradores e inversionistas son cada vez más conscientes y exigentes, ignorar este componente ya no es una opción viable.

El verdadero reto está en pasar del discurso a la acción, diseñando estrategias coherentes, medibles y sostenibles en el tiempo. Las marcas sólidas del futuro serán aquellas que construyan relaciones genuinas con su entorno, escuchen activamente a las personas y actúen con propósito. Porque, cuando las empresas asumen su rol como agentes de cambio, no solo transforman su imagen, sino también el mundo que todos compartimos.

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