Cada 25 de julio se conmemora el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas Afrodescendientes, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas para reconocer sus aportes a la sociedad y promover acciones concretas que garanticen la igualdad de oportunidades, el respeto de sus derechos y la eliminación de todas las formas de discriminación.
La ONU destaca que las mujeres y niñas de ascendencia africana continúan enfrentando múltiples barreras derivadas del racismo, la discriminación racial, la desigualdad de género y la exclusión social, factores que limitan su acceso a la educación, la salud, el empleo y los espacios de liderazgo.
A pesar de estos desafíos, desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de sus comunidades, liderando iniciativas sociales, culturales, económicas y de defensa de los derechos humanos. Su capacidad de resiliencia e innovación las convierte en protagonistas del progreso y no únicamente en beneficiarias de las políticas públicas.
Con motivo de esta efeméride, las Naciones Unidas hacen un llamado a los gobiernos, instituciones y al sector privado para impulsar medidas que favorezcan su empoderamiento, entre ellas una mayor inversión en educación, programas de formación profesional y mentoría, así como la eliminación de los estereotipos raciales y de género que aún persisten en distintos ámbitos de la sociedad.
Asimismo, el organismo internacional considera prioritario garantizar una mayor representación de las mujeres afrodescendientes en los espacios de toma de decisiones políticas, judiciales, económicas y empresariales, además de fortalecer la recopilación de datos desagregados por género y raza que permitan diseñar políticas públicas más inclusivas y eficaces.
Otro de los llamados de la ONU es reforzar la protección de las defensoras de derechos humanos, activistas y líderes comunitarias, quienes en muchos países continúan siendo víctimas de violencia, amenazas y actos de intimidación por su labor en favor de la igualdad y la justicia social.
La conmemoración fue establecida mediante la resolución A/RES/78/323 de la Asamblea General de la ONU, con el propósito de visibilizar la urgencia de combatir el racismo, la xenofobia y todas las formas conexas de intolerancia que afectan de manera desproporcionada a las mujeres y niñas afrodescendientes.
El Día Internacional de las Mujeres y las Niñas Afrodescendientes también busca reafirmar el compromiso de la comunidad internacional con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente aquellos relacionados con la erradicación de la pobreza, la educación de calidad, la igualdad de género, la reducción de las desigualdades y la construcción de instituciones más inclusivas.



