El 31 de agosto de 1979, la República Dominicana sufrió el impacto directo del huracán David, un ciclón de categoría 5 en la escala Saffir-Simpson que, de acuerdo con la base oficial HURDAT2 de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), es el único huracán de esa intensidad que ha tocado tierra directamente en el país. El sistema alcanzó vientos máximos sostenidos de 280 kilómetros por hora (175 mph) y una presión mínima de 924 milibares antes de su entrada al territorio dominicano.
República Dominicana en 1979
El paso del huracán ocurrió durante el gobierno del presidente Antonio Guzmán Fernández. En ese período, el país contaba con una población cercana a los cinco millones de habitantes y una economía sustentada en gran medida por la agricultura, especialmente la producción de azúcar, café, cacao y arroz. La infraestructura vial y los sistemas de comunicación eran más limitados que en la actualidad, lo que dificultó las labores de evacuación y respuesta ante el desastre.
Un impacto directo de sur a oeste
Según la NOAA y la cronología oficial del Ministerio de Agricultura, el ojo del huracán tocó tierra en la costa sur al oeste de Santo Domingo, entre la capital y San Cristóbal, para luego desplazarse por las provincias de Peravia, Azua, San Juan y Elías Piña, antes de continuar hacia Haití. Durante su recorrido mantuvo una intensidad extremadamente alta y provocó daños catastróficos.
El huracán más destructivo del siglo XX en el país
David es considerado el huracán más devastador que afectó a la República Dominicana durante el siglo XX. Los fuertes vientos destruyeron miles de viviendas, mientras que las lluvias torrenciales ocasionaron inundaciones y deslizamientos de tierra que afectaron amplias zonas del territorio nacional.
Los informes históricos estiman que el fenómeno dejó alrededor de 2,000 personas fallecidas, más de 200,000 damnificados y pérdidas económicas cercanas a 1,000 millones de dólares de la época, convirtiéndose en una de las mayores tragedias naturales registradas en la historia dominicana.
Un hito en la historia meteorológica
El paso del huracán David marcó un antes y un después en la gestión del riesgo de desastres en la República Dominicana. La magnitud de la emergencia impulsó el fortalecimiento de los sistemas nacionales de prevención, respuesta y planificación frente a fenómenos hidrometeorológicos.
Más de cuatro décadas después, David continúa siendo el principal referente para los estudios sobre riesgo de huracanes en el país y permanece como uno de los ciclones más intensos registrados en la cuenca del Atlántico.
Un hecho histórico que permanece en la memoria nacional
El impacto del huracán David sigue siendo recordado como una de las mayores tragedias naturales de la República Dominicana. Su paso evidenció la vulnerabilidad del país frente a fenómenos meteorológicos extremos y consolidó la importancia de fortalecer la vigilancia, la preparación y la protección de la población ante la amenaza de los ciclones tropicales.



