La República Dominicana cuenta con más de 10,700 centros educativos en todo el país y una matrícula de más de 2.6 millones de estudiantes registrados. Ante este panorama, la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE) ha advertido que una gran parte de estos planteles presenta una alta vulnerabilidad, lo que podría provocar el colapso de muchas escuelas si ocurre un terremoto de gran magnitud. Debido a este riesgo, el Poder Ejecutivo ordenó el desalojo y la reubicación inmediata de entre 40 y 50 de estas escuelas para proteger la vida de los estudiantes y docentes.
Uno de los mayores peligros en las escuelas del país es el fenómeno conocido como «efecto de columna corta». Este problema ocurre cuando una columna de la edificación no puede moverse libremente de arriba hacia abajo, generalmente porque hay un muro o pared de bloques que la tapa de forma parcial. Cuando ocurre un terremoto, esa columna absorbe toda la fuerza del impacto, se agrieta de manera diagonal y puede romperse de golpe, haciendo que la estructura colapse por completo. Este fallo estructural fue el responsable de la mayoría de los derrumbes en Puerto Plata durante el terremoto del año 2003, el cual tuvo una magnitud de apenas 6.4.
A nivel internacional existen varios ejemplos trágicos de escuelas que se derrumbaron por el fallo de columna corta. En enero de 2020, durante un terremoto de magnitud 6.4 en Guánica, Puerto Rico, la Escuela Agripina Seda sufrió el colapso total de su primer piso. En 1997, un sismo de magnitud 6.9 en Cariaco, Venezuela, destruyó de forma catastrófica cuatro escuelas públicas, entre las que se encontraban la Escuela Valentín Valiente y el Liceo Raimundo Martínez Centeno, donde murieron decenas de estudiantes. Asimismo, en la Ciudad de México, durante el sismo de magnitud 7.1 en el año 2017, el Colegio Enrique Rébsamen colapsó y causó la muerte de 19 niños y 7 adultos.
En el caso dominicano, de un total de 1,200 planteles evaluados por la ONESVIE, aproximadamente 300 están construidos sobre fallas geológicas y presentan un alto riesgo en su estructura. La situación es preocupante en la región del Cibao, una zona de alto riesgo sísmico, y que registra aproximadamente 4,000 centros educativos activos según los datos oficiales del Ministerio de Educación (MINERD). De hecho, temblores ocurridos en los años 2019, 2021, 2023 y 2026 ya han provocado grietas y caídas de empañete en decenas de escuelas del país, a pesar de que todos esos sismos fueron de una magnitud menor a 6.


