El estelar segunda base dominicano Ketel Marte volvió a ser protagonista en las Grandes Ligas tras conectar un jonrón de oro en el noveno inning que selló la victoria 5-3 de los Arizona Diamondbacks sobre los San Francisco Giants.
Apenas salió la pelota de su bate, Marte supo que había decidido el encuentro. El dominicano soltó el bate y observó con emoción mientras la bola viajaba hacia las gradas del jardín izquierdo, desatando la celebración de sus compañeros.
El batazo pone fin a semanas de frustración
Aunque sus estadísticas tradicionales no reflejaban su verdadero rendimiento ofensivo, Marte había sido uno de los jugadores con más contactos sólidos sin recompensa en toda la MLB.
Antes del partido, el dominicano registraba promedio de bateo de .222 y slugging de .368, números alejados de su producción habitual. Sin embargo, sus métricas avanzadas mostraban un promedio esperado de .285 y slugging esperado de .449, evidenciando que estaba golpeando la pelota con fuerza, aunque sin fortuna.
El infielder acumulaba 24 batazos de más de 100 millas por hora convertidos en outs, la segunda mayor cifra en las Grandes Ligas detrás de Fernando Tatis Jr..
Lovullo respaldó a su estrella durante la mala racha
El dirigente de Arizona, Torey Lovullo, reconoció que notaba la frustración acumulada en Marte debido a los constantes outs pese a conectar la pelota con autoridad.
Lovullo explicó que intentó mantener motivado al dominicano durante las últimas semanas, conversando constantemente con él para reforzar su confianza y ayudarlo a superar el momento complicado.
Por su parte, Marte aseguró que nunca dejó de trabajar ni de confiar en que los resultados llegarían.
“Uno trabaja muy fuerte y los resultados no estaban llegando. Pero hay que confiar en Dios y seguir dando lo mejor”, expresó el pelotero.
Diamondbacks recuperan terreno en la temporada
Con esta victoria, los Arizona Diamondbacks sumaron su cuarto triunfo en los últimos cinco encuentros y volvieron a colocarse por encima de .500 en la temporada.
El batazo de Marte podría representar un punto de inflexión tanto para el jugador como para el conjunto de Arizona en la lucha por mantenerse competitivos en la Liga Nacional.



