La esperada develación de la estatua de Ichiro Suzuki en el T-Mobile Park tuvo un giro inesperado, cuando un desperfecto en la figura captó la atención de los presentes.
El bate de bronce que forma parte de la escultura se rompió por el mango justo en el momento en que se retiraba la lona, inclinándose hacia atrás en dirección a la cabeza del jardinero, en lugar de mantenerse erguido como en su clásica postura de bateo.
El incidente ocurrió durante la revelación
De acuerdo con lo observado, el problema surgió al momento de retirar la cubierta, ya que el bate parecía estar en su posición correcta antes de ser descubierto. Sin embargo, al halarse la lona, la pieza fue forzada hacia atrás, provocando el fallo.
El incidente generó sorpresa entre los asistentes, pero rápidamente se transformó en un momento distendido.
Risas entre leyendas del béisbol
El exjugador Ken Griffey Jr., quien participó en la ceremonia, reaccionó con humor y bromeó asegurando que no había sido responsable del percance. A su lado, Edgar Martínez compartió el momento mientras ambos reían junto a Ichiro.
La escena culminó con un abrazo entre los tres, en medio de un ambiente relajado que arrancó carcajadas del público.
El humor de Ichiro se roba el momento
Fiel a su estilo, Ichiro no dejó pasar la oportunidad para bromear sobre lo ocurrido. En tono jocoso, comentó que no esperaba que Mariano Rivera “apareciera para romper el bate”, en referencia a su histórico rival.
El comentario, traducido al inglés, provocó nuevas risas y evidenció una vez más el carisma del exjugador japonés, conocido no solo por su talento en el terreno, sino también por su cercanía fuera de él.
La reacción de los fanáticos y del equipo
Lejos de empañar el evento, el incidente se convirtió en parte del recuerdo. Incluso el equipo de los Marineros compartió una imagen editada del muñeco promocional tipo bobblehead con el bate roto, sumándose al tono humorístico.
Minutos más tarde, el problema fue solucionado y el bate de la estatua volvió a su posición original, permitiendo a los fanáticos tomarse fotografías imitando la icónica pose de Ichiro.



