La firma del nuevo memorando de entendimiento entre República Dominicana y Estados Unidos ha generado preguntas sobre su verdadero alcance, especialmente en torno al tema migratorio. ¿Significa que el país recibirá migrantes deportados? ¿Cambiará la política migratoria dominicana? El Gobierno asegura que no.
Según el comunicado oficial, el acuerdo consiste en un mecanismo temporal, excepcional y no vinculante, firmado dentro de la iniciativa regional Escudo de las Américas, que permitirá el ingreso controlado de un número limitado de nacionales de terceros países al territorio dominicano, únicamente bajo condiciones de tránsito y evaluación individual .
No haitianos
Esto significa que República Dominicana podrá recibir, de forma provisional, personas extranjeras que no sean dominicanas ni haitianas, siempre que no tengan antecedentes penales y no se trate de menores de edad no acompañados. Cada caso será revisado de manera individual y su permanencia será estrictamente temporal.
Política migratoria
El Gobierno enfatizó que no se trata de una apertura migratoria general ni de una modificación de la política migratoria nacional. Tampoco implica cambios en los procedimientos fronterizos actuales. La medida se aplicará dentro del marco legal dominicano y respetando los compromisos internacionales del país .
Uno de los puntos más relevantes es que Estados Unidos asumirá el respaldo financiero y operativo del proceso. Esto incluye garantizar condiciones adecuadas durante la permanencia temporal de estas personas y facilitar su retorno ordenado a sus países de origen, evitando que la carga recaiga directamente sobre el Estado dominicano.
Aeronaves y personal estadounidense
Pero el acuerdo no se limita al tema migratorio. También fortalece la cooperación bilateral en seguridad regional, especialmente en la lucha contra el narcotfico, el crimen transnacional organizado y el terrorismo. En ese sentido, República Dominicana extendió temporalmente el acceso para aeronaves y personal estadounidense en operaciones coordinadas contra el narcotráfico, utilizando las mismas instalaciones ya empleadas anteriormente .
Además, ambos gobiernos avanzan en el fortalecimiento de la seguridad aeroportuaria y fronteriza mediante nuevas tecnologías biométricas y sistemas modernos de control migratorio, lo que podría mejorar en el futuro la conectividad aérea, el turismo y la competitividad del país .
En resumen, el acuerdo no establece una recepción masiva de migrantes ni altera la soberanía migratoria dominicana. Se trata de una cooperación puntual con respaldo estadounidense, enfocada en tránsito temporal, seguridad regional y modernización de controles fronterizos, dentro de una estrategia más amplia de cooperación hemisférica.



