La economía dominicana registró un crecimiento interanual de 5.1 % en marzo de 2026, según cifras preliminares del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE), marcando el ritmo de expansión más alto de los últimos once meses.
Con este resultado, el crecimiento acumulado durante el primer trimestre del año se ubicó en 4.1 %, evidenciando una recuperación sostenida en la actividad productiva.
Sectores clave impulsan el crecimiento
El desempeño de marzo estuvo liderado por el sector Construcción, que creció 8.0 %, impulsado por el aumento de la inversión privada en proyectos residenciales, comerciales y turísticos, así como por mejores condiciones de financiamiento.
También destacaron la manufactura de zonas francas (7.8 %), la intermediación financiera (7.0 %) y el sector servicios (5.9 %). Dentro de este último sobresalieron hoteles, bares y restaurantes (8.0 %), transporte y almacenamiento (7.6 %), salud (6.4 %) y comercio (5.1 %).
Turismo y exportaciones en alza
El crecimiento del sector turístico estuvo respaldado por un aumento en la llegada de visitantes internacionales, superando por primera vez los 900,000 turistas en un mes de marzo.
En el acumulado de enero a marzo, el país recibió más de 2.6 millones de turistas, para un incremento de 12.2 % respecto al mismo período de 2025.
Por su parte, las exportaciones de zonas francas crecieron 8.0 %, reflejando el dinamismo del sector industrial orientado al comercio exterior.
Otros sectores muestran desempeño positivo
La minería creció 4.3 %, impulsada por mayores volúmenes de extracción de oro, plata y materiales de construcción.
Asimismo, la manufactura local registró un aumento de 3.9 %, mientras que el sector agropecuario creció 2.4 %, apoyado en la producción de rubros como guineo, aguacate, cacao, plátano y huevos.
En el ámbito financiero, el crédito al sector privado se expandió 7.9 %, equivalente a RD$185 mil millones adicionales en comparación con marzo de 2025.
Perspectivas y estabilidad económica
El Banco Central indicó que continuará monitoreando el comportamiento de la economía ante el contexto internacional marcado por incertidumbre y tensiones geopolíticas.
En ese sentido, reiteró que la política monetaria se mantendrá orientada a preservar la estabilidad de precios y el equilibrio macroeconómico.



