5 de octubre: el ciclón de 1526, uno de los primeros registrados en La Española

Santo Domingo, RD

El 5 de octubre de 1526 quedó registrado en las cronologías históricas de la meteorología de La Española como la fecha de un violento ciclón que provocó grandes daños en la agricultura de la isla, convirtiéndose en uno de los primeros fenómenos tropicales documentados durante el período colonial.

El episodio forma parte de los primeros registros conocidos sobre huracanes y ciclones que afectaron a La Española, cuando todavía no existían instrumentos meteorológicos para medir la intensidad, trayectoria o presión atmosférica de estos sistemas.

Un fenómeno registrado hace casi 500 años

De acuerdo con un recuento histórico publicado por Listín Diario, el 5 de octubre de 1526 se produjeron grandes daños en la agricultura de la isla. Otro recuento histórico citado por Diario Libre, basado en los trabajos del meteorólogo e historiador dominicano Antonio Cocco Quezada, señala que se desconoce la categoría que pudo haber alcanzado el fenómeno, pero que causó importantes daños en La Española.

Una recopilación histórica de documentos meteorológicos conservada en archivos de la NOAA también describe que en octubre de 1526 un huracán violento causó grandes daños en La Española y provocó el desbordamiento de ríos.

Las investigaciones modernas han permitido revisar estos antiguos registros.

Un estudio publicado en 2026 en la revista Weather, basado en documentación de archivos españoles, identifica un ciclón tropical confirmado entre el 14 y el 16 de octubre de 1526, con afectación de San Juan, Puerto Rico, y Santo Domingo, en La Española. La investigación utiliza documentos del Archivo General de Indias como evidencia primaria.

La diferencia con la fecha tradicional del 5 de octubre se relaciona con el sistema de calendario utilizado en aquella época. Por ello, las cronologías históricas pueden presentar fechas distintas para un mismo acontecimiento.

Un ciclón en una época sin mediciones meteorológicas

En el siglo XVI no existían satélites, radares meteorológicos, estaciones de observación ni escalas como la actual Escala Saffir-Simpson.

Por esa razón, los investigadores reconstruyen estos fenómenos a partir de relatos escritos, documentos administrativos, testimonios y registros de daños conservados durante siglos.

Un estudio científico sobre los impactos de huracanes en el Caribe desde finales del siglo XV señala que La Española y Puerto Rico concentran algunos de los primeros relatos escritos de huracanes y tormentas tropicales realizados por los españoles, conservados en archivos gubernamentales, eclesiásticos y en el Archivo General de Indias de Sevilla.

No fue el primer ciclón documentado en La Española

Aunque el fenómeno de 1526 constituye un registro muy temprano, no fue el primero conocido.

Las investigaciones históricas identifican referencias a fenómenos tropicales que afectaron La Española en años anteriores. La recopilación científica de registros históricos incluye, entre otros, un ciclón confirmado en 1509 en Santo Domingo, mientras que los estudios sobre los primeros impactos en la región también documentan acontecimientos anteriores.

Esto convierte al episodio de 1526 en parte de una de las etapas más antiguas de la historia documentada de los huracanes en el Caribe.

La agricultura, entre los sectores más vulnerables

Los registros históricos destacan especialmente los efectos sobre la agricultura, un sector fundamental para la supervivencia de las poblaciones de la época.

La ausencia de sistemas modernos de prevención y pronóstico hacía que los habitantes tuvieran pocas posibilidades de anticiparse a estos fenómenos. Las lluvias intensas, los fuertes vientos y el desbordamiento de ríos podían provocar pérdidas considerables en cultivos, viviendas y otras actividades económicas.

Una mirada al pasado climático de La Española

El ciclón de 1526 forma parte de la memoria histórica de una isla que, desde los primeros años de la colonización europea, ha estado expuesta a huracanes y tormentas tropicales.

Estos registros antiguos tienen hoy un valor que va más allá de la historia: permiten a investigadores reconstruir la frecuencia y los impactos de fenómenos extremos ocurridos mucho antes de la existencia de la meteorología moderna.

Comparte este artículo
Diario actualizado con noticias que te informan
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *