El 12 de octubre de 1927 quedó establecida en Santo Domingo la Academia Dominicana de la Lengua (ADL), una institución creada para fomentar el estudio del idioma español y contribuir al desarrollo y preservación de las letras y la cultura dominicanas.
La entidad fue fundada por iniciativa de monseñor Adolfo Alejandro Nouel, entonces arzobispo de Santo Domingo, quien convocó a un grupo de intelectuales y personalidades del país para establecer la corporación en el Palacio Arzobispal. Doce figuras de la vida nacional participaron como miembros fundadores.
“La lengua es la patria”
Desde sus comienzos, la Academia asumió como misión el estudio de la lengua española y el cultivo de las letras, con especial atención a las características del español utilizado en República Dominicana.
Su lema, “La lengua es la patria”, resume la importancia que la institución atribuye al idioma como elemento fundamental de la identidad y la cultura nacional.
La Academia también trabaja en el conocimiento y valoración de las particularidades del español dominicano, incluyendo sus expresiones, vocabulario y variantes lingüísticas.
Reconocimiento de la Real Academia Española
El 31 de diciembre de 1931, la Real Academia Española reconoció a la institución dominicana como academia correspondiente. Posteriormente, el 27 de febrero de 1932, quedó formalmente establecida mediante un acto celebrado en la Casa de España, en Santo Domingo.
Desde entonces, la Academia Dominicana de la Lengua ha mantenido vínculos institucionales con la RAE y, desde 1960, forma parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE).
Estudiar el español que hablan los dominicanos
Una de las tareas de la Academia consiste en estudiar la lengua desde sus diferentes dimensiones, incluyendo sus variantes dialectales y estilísticas, así como las manifestaciones literarias y el uso cotidiano del idioma.
Esta labor permite documentar la evolución de las palabras y expresiones utilizadas por los dominicanos y contribuir al conocimiento del español propio del país.
Entre sus aportes destaca el trabajo lexicográfico dedicado al vocabulario dominicano. La propia Academia señala, por ejemplo, la importancia de figuras como Manuel Patín Maceo, uno de sus miembros fundadores, en los primeros esfuerzos por registrar el vocabulario utilizado en el país.
Una institución vinculada a la cultura nacional
La Academia Dominicana de la Lengua no se limita a estudiar las reglas del idioma. Su trabajo también está relacionado con el cultivo de las letras, la literatura y el patrimonio cultural dominicano.
A lo largo de su historia, escritores, investigadores y estudiosos de la lengua han formado parte de la institución, contribuyendo a mantener un espacio dedicado al análisis y la difusión de la cultura lingüística nacional.
Camino al centenario
Con su fundación en 1927, la Academia Dominicana de la Lengua se encamina hacia su centenario en 2027, casi un siglo de trabajo dedicado al estudio del español y a la valoración de las particularidades lingüísticas de los dominicanos.
La fecha del 12 de octubre permite recordar no solo el nacimiento de una institución cultural, sino también la importancia del idioma como parte de la identidad, la memoria y la expresión de la sociedad dominicana.



