Cada 20 de julio se celebra el Día Mundial del Ajedrez, una fecha proclamada por las Naciones Unidas para destacar la importancia de este juego milenario como una herramienta que fomenta la educación, el pensamiento crítico, la inclusión social y la construcción de una cultura de paz.
Más que un deporte o un pasatiempo, el ajedrez es considerado un lenguaje universal capaz de unir a personas de distintas edades, culturas y nacionalidades. Su práctica fortalece habilidades como la concentración, la planificación, la creatividad y la toma de decisiones, además de promover valores como el respeto, la disciplina y el juego limpio.
La ONU señala que el ajedrez también puede contribuir al cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, al favorecer una educación de calidad, impulsar la igualdad de oportunidades, promover la inclusión y estimular el diálogo entre comunidades y naciones.
Uno de los aspectos que distingue a este juego es su accesibilidad. Cualquier persona puede practicarlo sin importar su idioma, género, condición física o situación económica, lo que lo convierte en una herramienta para fortalecer la convivencia y reducir las barreras sociales.
Una historia con más de mil años
Los orígenes del ajedrez se remontan a la antigua India, donde surgió un juego conocido como Chaturanga, considerado el antecesor del ajedrez moderno. Posteriormente se expandió hacia Persia con el nombre de Shatranj y, gracias a las rutas comerciales, llegó al mundo árabe y luego a Europa, donde evolucionó hasta convertirse en el juego que hoy se practica en todos los continentes.
En la actualidad existen más de 2,000 variantes del ajedrez, aunque la modalidad tradicional continúa siendo la más popular y cuenta con millones de jugadores aficionados y profesionales alrededor del mundo.
Una fecha para promover el diálogo y la convivencia
La Asamblea General de la ONU proclamó el 20 de julio como Día Mundial del Ajedrez en diciembre de 2019, en conmemoración de la fundación de la Federación Internacional de Ajedrez en París en 1924.
Con esta efeméride, las Naciones Unidas también reconocen el papel de la FIDE en la promoción de la cooperación internacional mediante el ajedrez y destacan que este deporte intelectual favorece el diálogo, la solidaridad, la tolerancia y el respeto mutuo entre los pueblos.
Cada año, instituciones educativas, clubes, federaciones y aficionados organizan torneos, actividades formativas y encuentros para acercar el ajedrez a nuevas generaciones y resaltar su capacidad para contribuir al desarrollo humano y a una convivencia más pacífica.



