El comandante del Mando Central de Estados Unidos, almirante Brad Cooper, explicó ante el Senado que, aunque las capacidades militares de Irán han sido “degradadas significativamente”, Washington no puede garantizar por sí solo la reapertura total del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
Según RT, Cooper afirmó que la operación militar “Furia Épica” habría reducido en alrededor de un 90 % la capacidad iraní en su industria de drones, misiles y fuerzas navales. Sin embargo, advirtió que Teherán mantiene suficiente poder para intimidar y generar incertidumbre en el tránsito marítimo comercial.
Irán conserva capacidad de presión en el comercio global
El alto mando estadounidense sostuvo que, pese al debilitamiento militar, Irán continúa siendo una amenaza “percibida claramente” por los sectores comerciales y aseguradores internacionales debido a su posición estratégica en el golfo Pérsico.
“La capacidad de Irán para interrumpir el comercio se ha visto mermada, pero su voz se escucha con fuerza”, declaró Cooper ante el Comité de Servicios Armados del Senado.
Decisión política sobre una posible reapertura
El comandante indicó que Estados Unidos cuenta con opciones militares para reabrir el estrecho de Ormuz, pero subrayó que cualquier decisión de ese tipo corresponde al ámbito político y no exclusivamente al mando militar.
Mientras tanto, persisten tensiones entre Washington y Teherán tras el fracaso de negociaciones de paz, intercambios de acusaciones y restricciones al tránsito de buques comerciales en la zona.
Escalada de tensión en una ruta estratégica
De acuerdo con reportes recientes, Irán mantiene advertencias a embarcaciones que transitan sin coordinación previa por el estrecho, e incluso impulsa medidas como el cobro de peajes. Por su parte, Estados Unidos asegura haber desviado decenas de buques en el marco de sus operaciones de seguridad marítima.



