El Gobierno de Italia anunció la suspensión temporal del régimen de libre circulación del espacio Schengen con España, una medida adoptada tras la llegada masiva de migrantes a la ciudad española de Ceuta desde Marruecos. La decisión implica el restablecimiento de controles fronterizos para los desplazamientos por vía aérea y marítima entre ambos países.
La administración de la primera ministra Giorgia Meloni justificó la medida como una acción extraordinaria para proteger la seguridad nacional y evitar posibles repercusiones derivadas de la crisis migratoria. Italia precisó que los controles serán temporales y estarán dirigidos especialmente a ciudadanos de terceros países que lleguen desde España.
Aunque Italia no comparte frontera terrestre con España, el restablecimiento de controles afectará a los pasajeros que viajen entre ambos países en avión o por mar, quienes deberán someterse a verificaciones de identidad. Además, las autoridades italianas informaron que reforzarán la coordinación con Francia para aumentar la vigilancia en la frontera franco-italiana.
La decisión provocó la reacción del Gobierno español. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aseguró que “la integridad del espacio Schengen está absolutamente garantizada” y defendió la gestión de España frente a la crisis migratoria en Ceuta.
De acuerdo con el Código de Fronteras Schengen, los Estados miembros pueden reintroducir de forma excepcional y temporal controles en sus fronteras interiores cuando consideren que existe una amenaza para el orden público o la seguridad interior, siempre bajo las condiciones previstas por la normativa europea.



