El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, afirmó que su Gobierno está decidido a poner fin al ciclo de violencia e inestabilidad política que atraviesa el país y devolver al pueblo haitiano «el uso de la palabra» mediante las urnas.
Fils-Aimé señaló que la respuesta a la crisis pasa por tres prioridades: restablecer la seguridad, garantizar la estabilidad y reactivar la economía. En este sentido, destacó los esfuerzos para reforzar las capacidades de las fuerzas nacionales de seguridad y pidió apoyo internacional para fortalecer el despliegue de la fuerza multinacional encargada de apoyar a Haití frente a las bandas armadas.
El primer ministro también reclamó medidas contra las redes transnacionales de tráfico ilícito de armas y municiones, que, según afirmó, alimentan la violencia y amenazan la estabilidad de toda la región. Al mismo tiempo, defendió que seguridad y desarrollo deben avanzar juntos.
Para Fils-Aimé, la recuperación económica requiere un cambio de enfoque: pasar «de la ayuda a la inversión» y «de la asistencia a la producción». Haití necesita, dijo, inversiones que generen empleo y oportunidades, especialmente para jóvenes y mujeres.
El primer ministro también abordó la situación de los migrantes y desplazados, subrayando que la protección de las fronteras y el respeto de la dignidad humana deben ir de la mano. La crisis de seguridad, señaló, ha provocado el éxodo de miles de haitianos.
Sobre el futuro político, Fils-Aimé aseguró que ya está en marcha el proceso electoral. Se han abierto centros de inscripción, los ciudadanos se están empadronando y los partidos y candidatos avanzan en los trámites para participar. El objetivo, afirmó, es celebrar elecciones libres, creíbles, incluyentes e íntegras.
«Esta transición debe llegar a su fin y va a llegar a su fin a través de los comicios», sostuvo. El proceso, añadió, debe permitir romper el ciclo de inestabilidad y devolver la esperanza a las nuevas generaciones.
Artículo publicado originalmente en ONU
Por autor no identificado — Haití quiere cerrar el ciclo de violencia y transición con elecciones



