Costa Rica alcanzó un hito regional al posicionarse como el país de América Latina y el Caribe con mejor desempeño en el Women, Peace and Security Index 2025/26, consolidándose como referente en materia de inclusión, seguridad y derechos para las mujeres.
El país centroamericano se ubicó en el puesto 34 entre 181 naciones evaluadas, un resultado que refleja una recuperación significativa frente a años anteriores, cuando el aumento de homicidios y los ataques cibernéticos afectaron su desempeño en el ranking.
Este avance responde a mejoras en distintos frentes: una mayor percepción de seguridad, más acceso de las mujeres al sistema financiero, incremento en la representación femenina en el Parlamento y avances en el acceso a la justicia. Estos factores han fortalecido su posición frente a un contexto regional donde persisten importantes desafíos estructurales.
Mientras Costa Rica muestra progresos, el resto de América Latina y el Caribe continúa enfrentando altos niveles de violencia, inseguridad y desigualdad. La región mantiene indicadores preocupantes relacionados con la violencia de género y la percepción de riesgo en espacios públicos.
A nivel global, solo dos de cada tres mujeres afirman sentirse seguras al caminar solas durante la noche. En América Latina y el Caribe, esa cifra baja de forma considerable hasta apenas un 42%, lo que evidencia una brecha importante en términos de confianza, autonomía y libertad de movimiento.
El informe también señala que más de 676 millones de mujeres viven cerca de zonas afectadas por conflictos armados. Aunque Costa Rica no enfrenta este tipo de escenarios, el crecimiento de la criminalidad común y del crimen organizado sigue generando preocupación, especialmente en lo relacionado con la movilidad segura de mujeres locales y viajeras.
Entre los principales riesgos identificados aparecen la violencia de pareja y la violencia política de género. En los países con peores resultados del índice, más de una de cada cinco mujeres sufrió violencia de pareja en el último año. Además, América Latina y el Caribe encabeza la tasa mundial de violencia política contra mujeres, una situación que limita su participación pública y refuerza la percepción de inseguridad.
El estudio subraya que la seguridad femenina no depende únicamente de reducir la delincuencia. También influyen factores como la protección legal, el acceso efectivo a la justicia, la independencia económica y la representación política. Sin estos elementos, la libertad de movimiento y la participación social continúan restringidas.
Costa Rica y Uruguay destacan como los únicos países de la región dentro del quintil superior del ranking mundial, aunque el panorama latinoamericano sigue condicionado por el aumento de homicidios y la persistencia de delitos comunes que afectan tanto a residentes como a turistas.
La percepción de inseguridad tiene un impacto directo en la vida cotidiana de las mujeres. Cuando menos de la mitad se siente segura caminando sola, decisiones tan simples como desplazarse por la ciudad, salir de noche o viajar solas se convierten en actos condicionados por el miedo.
El Women, Peace and Security Index 2025/26 concluye que mejorar esta realidad requiere políticas integrales: prevención de la violencia de género, fortalecimiento institucional, acceso a la justicia y acciones concretas contra formas menos visibles de violencia, como la económica, la digital y la política.
La experiencia de Costa Rica demuestra que el progreso es posible, pero también confirma que la seguridad plena de las mujeres sigue siendo una tarea pendiente en toda la región.



