China y Rusia vetaron este martes en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas una resolución que proponía fomentar el uso de escoltas armadas para proteger buques mercantes en el estratégico estrecho de Ormuz.
El texto, impulsado por países del Golfo, también solicitaba el cese de los ataques de Irán contra infraestructuras civiles en la región. Sin embargo, obtuvo 11 votos a favor y dos abstenciones —de Pakistán y Colombia—, además del rechazo de Pekín y Moscú, cuyos votos en contra impidieron su aprobación al tratarse de miembros permanentes con poder de veto.
Ambas potencias calificaron la propuesta de “desequilibrada” y “peligrosa”, al considerar que omitía las acciones militares de Estados Unidos y Israel contra Irán, señaladas por ellos como el origen de la escalada actual.
El conflicto se remonta al pasado 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva aérea contra territorio iraní. En respuesta, Teherán lanzó ataques contra países del Golfo que albergan bases militares estadounidenses y bloqueó parcialmente el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
En paralelo, desde la ONU se han multiplicado las advertencias por el aumento de la tensión. El Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció la “avalancha de retórica incendiaria” empleada por las partes y calificó de “repugnantes” algunas amenazas recientes, en referencia a declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien advirtió sobre posibles ataques a infraestructuras clave si Irán no acepta un acuerdo.
Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su preocupación por la escalada verbal y reiteró el llamado a respetar el derecho internacional humanitario. A través de su portavoz en Ginebra, Alessandra Vellucci, insistió en que las infraestructuras civiles, incluidas las energéticas, no deben ser objeto de ataques bajo ninguna circunstancia.
La resolución vetada había sido presentada por Baréin, con el respaldo de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Qatar, y fue criticada por centrarse únicamente en los ataques contra estos países sin mencionar los daños sufridos por Irán.



