Los Cerveceros de Milwaukee protagonizaron una histórica noche ofensiva al derrotar 22-0 a los Marineros de Seattle el martes en el American Family Field, igualando el récord de la franquicia de carreras anotadas en un partido.
Milwaukee llegó a estar 30 juegos por encima de .500 con la victoria y elevó a 20 su ventaja sobre la marca de .500 jugando como local.
La ofensiva de los Cerveceros explotó especialmente en la segunda mitad del encuentro, al producir 21 de sus 22 carreras en los últimos cuatro innings.
La última vez que Milwaukee había anotado 22 carreras en un partido fue en agosto de 1992, cuando derrotó 22-2 a los Azulejos de Toronto, en una época en la que los miembros del Salón de la Fama Robin Yount y Paul Molitor todavía compartían el uniforme del equipo.
Cuatro jonrones después del quinto inning
A pesar de que los Cerveceros llegaban con apenas 117 jonrones, una de las cifras más bajas de las Grandes Ligas esta temporada, su poder apareció en los episodios finales.
Christian Yelich coronó un rally de cinco carreras en el quinto episodio con un cuadrangular de tres carreras.
En el sexto, David Hamilton y Jake Bauers conectaron jonrones con corredores en circulación durante otro racimo de cinco anotaciones.
La fiesta ofensiva continuó en el octavo inning, cuando el jardinero venezolano Luis Lara conectó el primer cuadrangular de su carrera en las Grandes Ligas, un batazo de dos carreras que completó la histórica paliza.
Bauers abrió el camino
La primera carrera de Milwaukee llegó de una manera mucho más trabajada. Jake Bauers tuvo que luchar para llegar al plato, golpeándose con fuerza el hombro y terminando con el uniforme cubierto de suciedad.
Esa jugada representó, según la crónica, la esencia del béisbol de los Cerveceros, aunque terminó siendo apenas el comienzo de una noche ofensiva completamente fuera de lo común.



