El polvo del Sahara es una extensa masa de aire extremadamente seca y cargada de polvo que se origina sobre el desierto del Sahara y se desplaza regularmente sobre el océano Atlántico tropical durante gran parte del verano.
Este fenómeno atmosférico comienza a fortalecerse a finales de la primavera y mantiene una alta actividad durante el verano y principios del otoño, generando efectos visibles en países del Caribe, incluyendo la República Dominicana.
El polvo del Sahara puede viajar miles de kilómetros
De acuerdo con la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), los brotes de polvo sahariano emergen desde la costa africana cada tres a cinco días y pueden recorrer enormes distancias impulsados por corrientes atmosféricas.
La institución detalla que estas masas de aire suelen ocupar capas de entre dos y dos millas y media de espesor en la atmósfera, comenzando aproximadamente a una milla sobre la superficie terrestre.

Durante su período de mayor intensidad, entre finales de junio y mediados de agosto, el polvo puede alcanzar regiones tan lejanas como Florida, Texas, América Central y amplias zonas del Caribe.
Fenómeno reduce lluvias y genera cielos grisáceos
La presencia de la capa de aire sahariana suele provocar un ambiente más seco y caluroso, además de cielos opacos o grisáceos debido a la concentración de partículas suspendidas en el aire.
También puede reducir la formación de nubes y limitar la ocurrencia de lluvias en varias regiones tropicales.
El polvo del Sahara puede limitar el desarrollo de huracanes
Uno de los aspectos más importantes de este fenómeno, según NOAA, es su influencia sobre la temporada ciclónica en el Atlántico.
La combinación de aire seco, calor y fuertes vientos asociados a la capa de aire sahariana puede dificultar la formación e intensificación de ciclones tropicales y huracanes.
Meteorólogos explican que estas condiciones interfieren con el desarrollo de tormentas organizadas, razón por la cual la presencia frecuente de polvo sahariano suele ser monitoreada durante la temporada de huracanes.
Actividad alcanza su punto máximo en verano
NOAA señala que la actividad de la capa de aire del Sahara aumenta notablemente desde mediados de junio y alcanza su pico entre finales de junio y mediados de agosto.
Durante este período, grandes concentraciones de polvo atraviesan el Atlántico de manera constante, cubriendo en ocasiones extensas áreas comparables al tamaño territorial de los 48 estados continentales de Estados Unidos.



