El 21 de mayo se celebra el Día Internacional del Té, una fecha que rinde homenaje a una de las bebidas más antiguas, consumidas y culturalmente significativas del mundo. Mucho más que una simple infusión, el té es historia viva, motor económico y un símbolo de encuentro entre pueblos.
Con más de 5.000 años de historia, el té sigue siendo protagonista en la vida diaria de millones de personas alrededor del planeta.
Un origen milenario que sigue vigente
El té tiene sus raíces en la antigüedad, con una historia que se remonta a más de cinco milenios. Desde entonces, ha evolucionado de bebida tradicional a un producto global que forma parte de culturas, rituales y estilos de vida en distintos continentes.
Hoy en día, su importancia no ha disminuido: sigue siendo una de las bebidas más consumidas del mundo, después del agua.
¿Por qué se celebra el Día Internacional del Té?
El Día Internacional del Té fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas para destacar su impacto en la economía, la cultura y el desarrollo sostenible.
Esta celebración busca resaltar tres grandes dimensiones del té:
su valor cultural en distintas sociedades
su contribución a la salud y el bienestar
su importancia económica para millones de familias
Es también una oportunidad para promover una producción más sostenible “del campo a la taza”.
El té como sustento de millones de personas
Detrás de cada taza de té existe una cadena de trabajo global. Se estima que más de 13 millones de personas dependen directamente del sector del té para su subsistencia.
Esto incluye pequeños agricultores, trabajadores rurales y familias que viven del cultivo, procesamiento y comercialización de esta planta.
En muchos países, el té no es solo una bebida: es una forma de vida.
Producción global y economía del té
El sector del té es una industria multimillonaria que mueve economías enteras. Su producción y comercio representan una fuente clave de ingresos para países en desarrollo y zonas rurales.
Algunos datos destacados del sector incluyen:
los pequeños productores generan alrededor del 60% del té mundial
la producción global supera los millones de toneladas anuales
el té es uno de los productos agrícolas más comercializados del planeta
los ingresos del sector ayudan a sostener economías agrícolas y rurales
Además, el té contribuye a la seguridad alimentaria y al desarrollo sostenible en múltiples regiones.
Celebración del Día Internacional del Té 2026
La edición de 2026 se celebrará el jueves 21 de mayo en la sede de la FAO, con actividades programadas entre las 10:00 y las 16:00 (CEST).
El evento incluirá:
inauguración por el Director General de la FAO
actuaciones culturales internacionales
degustaciones de diferentes tipos de té
sesiones interactivas sobre tradiciones del té en distintos países
También se presentarán iniciativas enfocadas en mejorar la sostenibilidad del sector y fortalecer a las comunidades productoras.
Más que una bebida: cultura, salud y conexión
El té forma parte de tradiciones culturales en Asia, África, Europa y América. Cada región ha desarrollado su propia forma de prepararlo y disfrutarlo, convirtiéndolo en un símbolo de identidad cultural.
Además, su consumo está asociado a momentos de calma, conversación y bienestar, lo que lo convierte en una bebida con fuerte valor social.
Hacia un futuro más sostenible del té
Uno de los grandes retos del sector es garantizar su sostenibilidad. Esto implica mejorar las condiciones de los productores, proteger los recursos naturales y asegurar cadenas de valor más justas y transparentes.
El objetivo es claro: que el té siga beneficiando tanto a las personas como al planeta.
Conclusión: una taza que une al mundo
El Día Internacional del Té no solo celebra una bebida, sino una historia compartida por millones de personas.
Cada taza representa trabajo, cultura, tradición y conexión humana. Y cada 21 de mayo es una invitación a valorar lo que hay detrás de algo tan cotidiano como extraordinario.



