Las sucesivas olas de calor que afectan a España desde el pasado 21 de junio están poniendo a prueba la resistencia de millones de turistas que visitan el país durante el verano europeo.
En Madrid, el Parque del Retiro se ha convertido en uno de los principales refugios naturales para quienes buscan aliviar las altas temperaturas, mientras numerosos comercios y negocios de la capital han adaptado sus horarios para evitar las horas de mayor calor.
Las temperaturas extremas también han obligado a muchos visitantes a modificar sus itinerarios, priorizando actividades en espacios cerrados o al aire libre durante las primeras horas de la mañana y al caer la tarde.
Turistas consultados por la corresponsal Marina Colorado relataron que el intenso calor ha cambiado la forma en que disfrutan de sus vacaciones y explicaron que han incrementado las pausas para hidratarse, buscan zonas con sombra y reducen el tiempo de exposición al sol.
España, considerado el segundo destino turístico más visitado del mundo, enfrenta así uno de los veranos más calurosos de los últimos años, en medio de una temporada alta que concentra la llegada de millones de viajeros nacionales e internacionales.



