El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, firmó un decreto que concede inmunidad a militares extranjeros que participen en operaciones contra organizaciones criminales en el país, una medida que forma parte de la estrategia oficial enmarcada en el denominado “conflicto armado interno”.
La disposición, suscrita el jueves 18 de junio, extiende a efectivos de otros países las garantías que el Gobierno ecuatoriano ya había otorgado anteriormente a Estados Unidos mediante acuerdos bilaterales en materia de cooperación y seguridad.
El Gobierno de Noboa ha impulsado una serie de acciones para enfrentar a las bandas criminales que operan en territorio ecuatoriano, a las que considera responsables del incremento de la violencia y del deterioro de la seguridad pública.
Con el nuevo decreto, los militares extranjeros que colaboren en operaciones conjuntas contarían con protección jurídica especial, en un contexto en el que las autoridades buscan fortalecer las alianzas internacionales para combatir el narcotráfico y otros delitos vinculados al crimen organizado.
Surgen dudas sobre su constitucionalidad
La medida ha despertado interrogantes entre diversos sectores debido a posibles conflictos con el marco legal ecuatoriano y por eventuales implicaciones en materia de derechos humanos.
Juristas y especialistas han señalado que el alcance de la inmunidad concedida podría generar debates sobre la responsabilidad de los efectivos extranjeros en caso de producirse violaciones a los derechos fundamentales durante los operativos.



