El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo una reunión oficial en Roma con el papa León XIV, en el marco de una visita diplomática de tres días orientada a fortalecer los vínculos entre Washington y el Vaticano.
Durante el encuentro, ambas partes reafirmaron su compromiso de mantener buenas relaciones bilaterales, en medio de un contexto marcado por diferencias públicas entre el presidente Donald Trump y el pontífice.
Buscan reducir tensiones diplomáticas
Las tensiones entre la Casa Blanca y el papa León XIV se han intensificado desde marzo, luego de que el pontífice expresara críticas sobre la guerra y la política antiinmigración impulsada por la actual administración estadounidense.
Estas declaraciones provocaron reacciones desde sectores cercanos al presidente Trump, generando un clima de fricción diplomática entre ambas partes.
La visita de Rubio busca precisamente abrir canales de diálogo y reducir esas diferencias, reforzando la cooperación institucional entre Estados Unidos y la Santa Sede.
Reunión con el cardenal Pietro Parolin
Como parte de su agenda oficial, Rubio también sostuvo un encuentro con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano y una de las principales figuras diplomáticas de la Iglesia católica.
La reunión permitió abordar temas de interés común, incluyendo la estabilidad internacional, los conflictos globales y la cooperación en asuntos humanitarios y migratorios.
Diplomacia en medio de diferencias
La presencia de Marco Rubio en Roma representa un esfuerzo por mantener el equilibrio diplomático entre ambas naciones.



