Los Guardianes de Cleveland conquistaron la División Central de la Liga Americana por tercera temporada consecutiva, luego de vencer 11-5 a los Reales de Kansas City el sábado en el Kauffman Stadium.
El título divisional quedó asegurado posteriormente con la derrota de los Medias Blancas de Chicago, que cayeron 9-6 ante los Rockies de Colorado.
El logro llega después de un momento complicado para Cleveland a mitad de temporada. El equipo atravesó un bajón antes de la pausa del Juego de Estrellas, mientras intentaba mantenerse en la pelea sin José Ramírez, quien fue sometido a una cirugía en el hueso ganchoso de la mano izquierda.
El 8 de julio, tras sufrir su cuarta derrota consecutiva y quedar apenas un juego por encima de .500, el receptor y líder del equipo, Austin Hedges, expresó su confianza en que la situación cambiaría.
“No hay gloria sin pasarla mal, sufrir y superar obstáculos”, dijo Hedges aquella noche, al destacar que el equipo estaba siendo puesto a prueba mientras permanecía cerca de la cima de la división y mantenía la oportunidad de llegar a los playoffs y luchar por una Serie Mundial.
Los Guardianes finalmente superaron ese momento complicado y llegaron hasta lo más alto de la división, asegurando así el pase directo a la Serie Divisional.



